LA ESTELA MONOLITO DE IBARROLA DEL MUELLE DONOSTIARRA
Estela Monolito es una sencilla escultura obra del universal escultor Agustín Ibarrola que se encuentra en el muelle de Donostia-San Sebastián.

Esta pequeña obra de hormigón a menudo pasa inadvertida. Sin embargo ha acabado fundiéndose con el puerto donostiarra convirtiéndose en una parte de él.
HISTORIA DE LA OBRA DE ARTE
Esta obra de arte fue encargada por el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco en 1988 para adornar los doce puertos sobre los que tenía competencias.
Estos puertos son los siguientes: Armintza, Bermeo, Elantxobe, Getaria, Hondarribia, Lekeitio, Mundaka, Mutriku, Ondarroa, Orio, Plentzia, y Donostia-San Sebastián, ya que eran los puertos sobre los que el Gobierno Vasco tenía competencias.
Aunque el diseño es del escultor Agustín Ibarrola, las doce copias fueron obra de Manuel Jiménez Alamillo.

La escultura de Ibarrola fue colocada en el muelle de Donostia en 1990.
DESCRIPCIÓN DE LA ESTELA DE AGUSTÍN IBARROLA
Se trata de una escultura muy sencilla de forma rectangular realizada en cemento y que se apoya sobre una basa circular.
Sin embargo, lo que hace especial este monolito, es su agujero pintado de azul y forma de ojo, desde donde tendremos una perspectiva única del puerto y el mar.

Sobre el monolito se encontraban grabados los datos geofísicos del puerto, sin embargo en la estela del puerto donostiarra se encuentran borrados.
Medidas: 0,77 x 0,225 x 1,5 metros.
Peso: 2.200 kilogramos.
Material: Cemento
AGUSTÍN IBARROLA EN DONOSTIA
El escultor de origen bizkaino, daba mucha importancia a la obra en el espacio público.
En nuestra ciudad, podremos contemplar varias obras de este universal escultor, además de la estela-monolito del muelle.
En el barrio de Intxaurrondo podemos contemplar su obra «Las Siluetas», colocada en 1992, «Juego de Niños», situada en el parque Bernat Etxepare desde 1991 y «El Monolito».
CONCLUSIÓN
Donostia-San Sebastián es un museo al aire libre donde podremos contemplar obras tan famosas como el Peine del Viento de Eduardo Chillida o Construcción Vacía de Jorge Oteiza, pero otras más humildes como esta Estela-Monolito de Ibarrola.
