SECRETOS POR DESCUBRIR CERCA DE DONOSTIA

LUMBIER. UNO DE LOS PUEBLOS CON MÁS HISTORIA DE NAVARRA

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UN PASEO POR LA HISTORIA DE LUMBIER

Aunque los visitantes que se acercan a Lumbier, lo hacen atraídos por la belleza salvaje de su foz, el pueblo merece ser visitado y conocido por los importantes monumentos que alberga y su notable pasado.

Qué ver en Lumbier.

Su posición estratégica sobre un cerro en la confluencia de los ríos Salazar e Irati, lo convirtieron en un lugar habitado desde hace muchos siglos, siendo un lugar clave en la historia de Navarra.

PREHISTORIA

Las primeras huellas de los humanos que habitaron el actual Lumbier son varias herramientas de piedra que fueron encontradas junto al río Irati y que se guardan en el Museo de Navarra.

Los hallazgos del neolítico han sido a su vez escasos, encontrándose algunas herramientas de piedra pulimentada en los entornos de Lumbier.

EDAD ANTIGUA

Lumbier, como gran parte de la actual Navarra, se hallaba ocupada por los vascones, quienes entraron en contacto con el invasor romano en el siglo II a.C.

Plinio enumeró varias poblaciones vasconas entre las que se encontraba Iluberritani, la actual Lumbier.

Entre los restos romanos encontrados en Lumbier, destaca el gran mosaico bicolor que apareció durante unas obras en el convento de las Madres Benedictinas y que actualmente se encuentra expuesto en la entrada del Club Cívico.

Lumbier romana

Otros de los importantes restos romanos del pueblo son los muros de seis metros de altura que podían corresponder a las antiguas murallas de la villa romana.

Restos romanos de Lumbier.

LUMBIER DURANTE LA EDAD MEDIA 

En la «Crónica sobre los Reyes de Navarra» escrita por el Príncipe de Viana, dice que Íñigo Arista, el primer rey de Navarra, pasó su vejez en Lumbier, mientras su hijo guerreaba contra los musulmanes en Araba.

Sancho el Fuerte impulsó el poblamiento de Lumbier, medida apoyada más tarde por su sobrino Teobaldo I.

Y es que la privilegiada situación en la que se encontraba la villa la hizo ser mimada por los monarcas navarros.

Sancho el Fuerte otorgó los fueros a Lumbier, fueros que más adelante fueron confirmados por los reyes Enrique I en 1274 y Luis Hutín en 1307.

La villa fue amurallada, privilegio al alcance de muy pocas villas de reino (otras villas amuralladas fueron: Artajona, Mélida, Puente la Reina, etc.)

Murallas de Lumbier

En el siglo XIV se convirtió en cabeza de un Almiradío que abarcaba varias aldeas y lugares de los alrededores.

Siendo los Almiradíos una antigua y particular forma de gestionar el territorio que existió en el reino de Navarra y del que aún queda un vestigio: el Almiradío de Navascues.

Además, Lumbier obtuvo el derecho de asiento en Cortes, siendo nombrada Buena Villa.

Sin embargo, vendrían años duros para los habitantes del pequeño reino, y es que tras pasar por varias epidemias de peste y sufrir años de malas cosechas, llegaría una cruenta guerra civil.

Los habitantes de Lumbier se alinearon con el bando beaumontes, que apoyaba al príncipe de Viana.

Por lo que el rey Carlos puso sitio a la villa. Sin embargo, los castellanos que apoyaban las aspiraciones del príncipe, acudieron en socorro de la villa levantando el asedio al que estaba sometida.

A mediados del siglo XV, Lumbier debía mostrarse al visitante como una formidable plaza, con sus murallas que contaban con seis torres y cicatrices de mil batallas en sus muros.

Aun así, el rey Juan ordenó construir un castillo para hacer la villa aún más inexpugnable.

Castillo que pronto fue puesto a prueba durante la conquista de Navarra.

EDAD MODERNA 

Durante la Guerra de Navarra (1512-1529), Lumbier fue una villa clave, ya que hacía de puente entre la capital del reino y los valles de Roncal y Salazar.

Cuando el duque de Alba se dirigió con su poderoso ejército a rendir Pamplona, el rey Juan III se retiró a Lumbier junto a su séquito para organizar la resistencia.

Iglesia de Lumbier

Sin embargo, ante la superioridad numérica y material del ejército castellano y aragonés, apoyado por una facción de los nobles navarros, el rey huyó a la Alta Navarra.

Es por ello que ante la huida del rey, Lumbier decidió rendirse y abrir sus puertas a los enemigos del legítimo monarca.

En 1521, la guarnición castellana tuvo que abandonar Lumbier, ante la contraofensiva navarra, siendo atacados por milicianos navarros que los hicieron presos y los condujeron al castillo de Javier.

No obstante, tras la desastrosa batalla de Noain, los castellanos lograron incorporar definitivamente el reino de Navarra, y Lumbier no pudo más que aceptar lo inevitable.

Lumbier historia

Tras varias décadas de sometimiento, el rey Carlos V aún desconfiaba de los navarros, por lo que ordenó demoler varias fortalezas y murallas, siendo los muros de Lumbier parcialmente derruidos en 1542.

LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN LUMBIER 

El siglo XIX trajo consigo numerosas guerras y conflictos, siendo la invasión del ejército napoleónico la más sangrienta y épica de ellas.

La privilegiada posición de Lumbier no paso desapercibida al ejército francés, dejando aquí varias guarniciones a lo largo de la guerra.

Sus habitantes tuvieron que surtir de alimento y madera al ejército francés, al español y a los guerrilleros, provocándoles miseria y hambruna.

Sin embargo, lo peor llegó en enero de 1811, cuando los franceses se dedicaron durante dos días al saqueo y maltrato de la población.

Como venganza por la derrota sufrida en sus inmediaciones, los franceses se cebaron con Lumbier los días 13 y 14 de enero, asesinando a dieciséis vecinos.

Especialmente cruel fue el caso de un vecino que trato de esconderse en un horno de pan y fue quemado vivo por los soldados de Napoleón.

Parroquia de Lumbier

Triste destino el de la población civil, siendo la principal víctima de todas las guerras.

Era tal el temor que profesaban los habitantes de Lumbier a los franceses, que cada vez que las tropas se acercaban al pueblo, estos huían a esconderse a los montes.

Además, si la guerra y el hambre no era bastante castigo, en 1813 una epidemia causó la muerte de 56 vecinos, siendo conocida como «la peste de Lumbier«.

Al igual que pasó en Areso durante la guerra de la Convención, los soldados franceses y la falta de alimentos fueron los desencadenantes de esta terrible epidemia.

PRIMERA GUERRA CARLISTA (1833-1840)

Después de la Guerra de la Independencia, una guerra civil provocada por la sucesión al trono sacudió el país, teniendo especial incidencia en Navarra y País Vasco.

Estas guerras serían conocidas como guerra carlistas.

Durante la primera de ellas, los liberales establecieron un fuerte y un hospital en Lumbier, corriendo muchos de sus gastos a cargo de las ya exhaustas arcas municipales.

Además, muchos mozos de Lumbier fueron obligados a incorporarse a la causa carlista por las partidas que allí se presentaban o se unieron a ella de forma voluntaria.

Lo que provocó que sus familiares fueran perseguidos por las autoridades liberales.

Fueron años duros, en que la falta de mano de obra y de animales para trabajar los campos dejaron un panorama desolador con numerosos campos baldíos.

TERCERA GUERRA CARLISTA (1872-1876)

Durante la tercera guerra carlista (considerada como segunda guerra carlista por algunos historiadores) tanto los liberales como los carlistas siguieron exigiendo víveres y dinero a los vecinos de Lumbier.

El 5 de septiembre de 1873, los carlistas lograron conquistar por fin la plaza fuerte de Lumbier, haciendo prisioneros a los soldados carlistas.

Fue a partir de entonces, cuando decenas de vecinos partieron (voluntarios u obligados) a luchar a engrosar las filas del ejército carlista.

En septiembre los 1875 los liberales decidieron reconquistar la estratégica plaza de Lumbier, por lo que atacaron la línea que va de Sangüesa a Lumbier, obligando a los carlistas a retirarse y siendo ocupada por tres batallones liberales.

No obstante, el 20 de octubre los carlistas conquistaron la estratégica ermita de la Trinidad, desde la que dominaban Lumbier y su entorno.

Los liberales no podían permitirse perder ese punto, por lo que reforzaron Lumbier con seis nuevos batallones e intentaron reconquistar la ermita que había sido convertida en un auténtico fortín.

Sin embargo, el resultado de la conocida como batalla de la Trinidad fue desastrosa para las tropas gubernamentales, sufriendo 400 bajas y perdiendo numeroso material.

Monasterio de Santa María Magdalena de Lumbier

Por mediación de la Cruz Roja, los heridos pudieron ser atendidos en el Convento de Lumbier.

GUERRA CIVIL EN LUMBIER 

Aunque parecía que para el siglo XX Lumbier habría perdido el interés estratégico que le habría convertido en objetivo de varios ejércitos a lo largo de su historia, durante la guerra civil española volvió a ser víctima de la guerra

Durante los primeros días del alzamiento, cinco vecinos de la localidad fueron asesinados por los sublevados.

El 25 de septiembre de 1937, la aviación republicana lanzó siete bombas sobre Lumbier, provocando la destrucción de trece viviendas, la muerte de seis vecinos y varios heridos de distinta consideración.

¿Por qué se convirtió esta pequeña villa alejada del teatro de la guerra en objetivo de los Túpolev SB?

CONCLUSIÓN

Lumbier, tiene mucho para contar. Sus piedras son fieles testigos de la convulsa y apasionante historia de Navarra durante los últimos dos milenios.

Historia de Lumbier

¿Escuchamos sus viejas historias?

UBICACIÓN DE LUMBIER

Biografía:

•Historia de la villa de Lumbier-Illumberri Eusebio Revolé del Castillo

•Excavaciones en la ciudad romana de «Ilumberris» (Lumbier, Navarra)

Mikel Ramos Aguirre

•La Guerra de Navarra

Peio J. Monteano

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