SECRETOS DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN

EL FARO DE LA ISLA DE SANTA CLARA DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

EL FARO DE LA ISLA DE SANTA CLARA. VIGÍA CENTENARIO DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN

El faro de la Isla de Santa Clara, ubicado en la bahía de la Concha de Donostia-San Sebastián, es una estructura emblemática que ha guiado a marineros y barcos durante más de un siglo.

Faro de la isla de Santa Clara de Donostia-San Sebastián

Este faro no solo fue uno de los puntos de referencia para la navegación con los que contaba la ciudad, sino que también forma parte del patrimonio cultural de la bahía.

Su importancia trasciende la mera funcionalidad, constituyéndose como un símbolo de la conexión histórica de la ciudad con el mar.

DESCRIPCIÓN DEL FARO DE LA ISLA DE SANTA CLARA

El faro de Santa Clara se sitúa en un lugar privilegiado, rodeado de un entorno natural singular.

Construido en la isla de Santa Clara que se erige sobre el mar Cantábrico, su torre de piedra blanca, presenta una estética clásica cuyas líneas simples resaltan su robustez.

Isla de Santa Clara y monte Urgull.

La estructura está coronada por una linterna que se eleva 53 metros sobre el nivel del mar y que emite un destello blanco cada cinco segundos, permitiendo a los navegantes orientarse durante la noche y en condiciones de visibilidad reducida.

En el proyecto original del faro, la linterna contaba con el sistema de giro de Henry Lepaute, colaborador de Gustavo Eiffel.

La luz del faro contaba con un alcance significativo, abarcando hasta 16 millas náuticas, lo que resultaba esencial para los marineros y arrantzales.

El faro construido con mampostería se encuentra recubierto con pintura blanca en su fachada y gris en las esquinas y aleros, que lo hace visible tanto de día como de noche, combinando su funcionalidad con una estética que complementa el entorno isleño.

HISTORIA DEL FARO DE LA ISLA DE SANTA CLARA

La historia del faro de la Isla de Santa Clara se remonta al siglo XIX.

Fue inaugurado en 1864, en un periodo donde el crecimiento del comercio marítimo requería una mayor seguridad en las rutas, dentro del Plan General de Alumbrado Marítimo de las Costas y Puertos de España e Islas Adyacentes de 1847.

El faro fue erigido inicialmente para guiar a los barcos que entraban y salían de la bahía de San Sebastián, complementándose con el
cercano faro de Igeldo y evitar así los accidentes orográficos entre la isla y el monte Igeldo.

Desde su apertura, ha sufrido varias modificaciones y adaptaciones para mantener su funcionalidad ante los avances tecnológicos y los cambios en las normas de navegación.

Durante sus primeros años, el faro era operado de manera manual, con fareros a cargo del mantenimiento y del encendido de la luz.

A lo largo de los años, con la adopción de sistemas automáticos y la modernización de su equipamiento, se redujo gradualmente la necesidad de presencia humana constante.

A lo largo de las décadas, el faro ha sido objeto de diversas iniciativas de restauración y conservación, asegurando su mantenimiento para futuras generaciones.

En la actualidad, la casa del faro alberga el proyecto escultórico Hondalea, obra de la artista Cristina Iglesias.

LOS FAREROS DE SANTA CLARA

Dese su inauguración en 1864, son muchos los fareros que han vivido y trabajado en la isla de Santa Clara.

Un trabajo crucial para el comercio marítimo de la ciudad, ya que gracias a la labor de los torreros los marinos y los arrantzales podían llegar sanos y salvo a puerto.

Sin embargo era un trabajo duro y solitario, y es que la isla no tuvo luz eléctrica hasta la década de los cuarenta, cuando se instaló un cable submarino desde la ciudad.

El último de ellos fue José Manuel Andoin, quien comenzó a trabajar en el faro de Senekozuloa en Pasai San Pedro y ocupó el faro de la isla en 1944.

Faro de Senekozuloa

José Manuel vivió en la isla junto a su madre, hasta que la modernización y automatización del faro en 1968, hizo innecesaria su presencia continua en la isla.

A QUIÉN PERTENECE EL FARO DE LA ISLA DE SANTA CLARA

Aunque el faro de Santa Clara ha pertenecido durante las últimas décadas a la autoridad del Puerto de Pasaia, hace unos años se realizó la cesión al ayuntamiento para poder realizar el proyecto escultórico de la artista Cristina Iglesias.

Sin embargo, esta cesión no va a ser definitiva, sino que se va a prolongar durante treinta años con una prórroga de otros cinco.

CONCLUSIÓN

El faro de la isla de Santa Clara es más que una simple estructura; representa un patrimonio cultural vivo de la comunidad marinera de Donostia-San Sebastián.

Isla de Santa Clara de San Sebastián

Su papel como guía para los arrantzales y marinos ha sido fundamental en el desarrollo marítimo de la zona, mientras que su historia refleja la evolución de la tecnología y la importancia de la preservación del legado cultural.

En un mundo donde la tecnología avanza rápidamente, el faro sigue siendo un ícono de estabilidad y tradición, recordándonos la conexión intrínseca entre la humanidad y el mar que nos rodea.

UBICACIÓN DEL FARO DE SANTA CLARA 

Bibliografía y webgrafía 

https://www.cristinaenea.eus/es/noticias/10241-el-ultimo-farero-de-la-isla-santa-clara

CATÁLOGO DE FAROS CON VALOR PATRIMONIAL DE ESPAÑA
Santiago Sánchez Beitia (E.T.S. de Arquitectura de Donostia‐San Sebastián UPV/EHU),
con textos y documentación gráfica de Puertos del Estado Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Instituto del Patrimonio Cultural de España. Madrid, 2017

 

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *