LA ROCA DE LA VIRGEN DE BIARRITZ ESPECTACULAR MIRADOR DE LA COSTA VASCA
Descubre la Roca de la Virgen de Biarritz, uno de los monumentos más espectaculares de la ciudad.

ORÍGENES DE LA DE LA ROCA DE LA VIRGEN DE BIARRITZ
Antes de que se convirtiese durante la segunda mitad del siglo XIX en uno de los destinos de veraneo preferidos por la aristocracia europea gracias al emperador Napoleón III, Biarritz era un pequeño pueblo de pescadores.
Sin embargo, la emperatriz Eugenia de Montijo se enamoró de Biarritz (Miarritze en euskera) cambiando para siempre el destino de este precioso pueblo vasco.
Según una leyenda local, varios barcos balleneros de Biarritz se vieron atrapados por una terrible tormenta que a punto estuvo de mandar a pique sus embarcaciones, hasta que gracias a la intervención divina, fueron llevados a salvo a puerto.
La iglesia ortodoxa de Biarritz, vestigio en la Costa Vasca del esplendor de la Rusia zarista.
En agradecimiento, los balleneros erigieron en una estatua de la virgen en una roca frente a la costa de Biarritz.

¿LEYENDA O REALIDAD?
Lo que podemos descartar de la leyenda, es que fueran balleneros, ya que los siglos anteriores se había esquilmado la costa cantábrica de cetáceos, y durante el siglo XIX apenas se dejaban ver cerca de la costa.
Como curiosidad, la última ballena franca (conocida como ballena de los vascos) del Cantábrico fue cazada en 1901 en Orio, pero fue algo excepcional.
EL PUERTO DE PESCADORES DE BIARRITZ. ALMA MARINERA DE LA CIUDAD BALNEARIO.
Aunque si que la leyenda pueda tener una base real…
Tal vez unos pescadores de Biarritz al salvarse de una tempestad decidieron levantar un exvoto mariano, ya que era común levantar ermitas o colocar barcos en el interior de las iglesias para agradecer estas supuestas salvaciones divinas.
La Roca de la Virgen de Biarritz
Consciente de la belleza del lugar, el emperador Napoleón III ordenó perforar en 1864 la roca a través de un túnel de 75 metros y conectarla a la costa a través de una pasarela de madera.
En 1865, se colocó la estatua de la virgen así como algunas cruces, siendo bendecida la imagen el 11 de junio de 1865 por el párroco de Biarritz.
La estatua fue fundida en los afamados talleres Ducel y Fils de Burdeos.

Debido a las embestidas del mar y a la corrosión, en 1887 se decidió sustituir la pasarela de madera por una de metal, cuya construcción se atribuye erróneamente a Gustavo Eiffel, ya que fueron construidos por los talleres Schryver & Cie.

Hoy día, este bonito lugar se ha convertido en uno de los monumentos más icónicos y visitados de Biarritz.
La iglesia de Santa Eugenia. La filigrana neogótica de Biarritz
Un espectacular paseo desde donde además disfrutaremos de unas vistas increíbles de la costa vasca.
