LA BATERÍA DE SANTIAGO DEL MONTE URGULL DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN
La Batería de Santiago es un enclave militar que formaba parte de las fortificaciones del flanco oeste del Monte Urgull.
Este antaño estratégico lugar, es hoy día un mirador excepcional desde el que se divisa gran parte de la bahía de la Concha.
HISTORIA
Aunque en su origen, este punto servía como plataforma artillera, con el paso de los años fue adquiriendo importancia dentro del complejo defensivo de Urgull.

En el siglo XVIII comienza a utilizarse como batería, cubriendo el área comprendida entre el cerro de San Bartolomé y el monte Igeldo.
Un siglo más tarde, se modifica el área para poder cubrir también el frente del mar mediante la colocación de cañones Ordoñez, convirtiéndose en zona de instrucción para artilleros.
DESCRIPCIÓN
La batería de Santiago del monte Urgull se encuentra dividida en dos partes: la batería de costa (el frente de mar) y la batería antigua (el frente de tierra).
En el frente de mar podremos ver los asentamientos donde se encontraban colocados los cañones e incluso la basa de un Cañón de Hierro Sunchado de 15 cm con la inscripción «Trubia 1884».

El frente de tierra, se hallaba conectado con batería de Santa Clara (donde actualizar se encuentra el Polvorín de Urgull) mediante un camino cubierto aspillerado construido durante la primera guerra carlistas.
LA BATERÍA DE SANTIAGO EN LA ACTUALIDAD
Cuando en el año 1925 Donostia-San Sebastián adquirió la propiedad del monte Urgull al ministerio de Guerra, se comenzaron a derruir las fortificaciones.
No obstante, a raíz del grave accidente ocurrido tras el intento de voladura de un cuartel antibombas, se decidió conservar las instalaciones militares y aprovecharlas para otras funciones.
La Batería de Santiago fue transformada en un mirador excepcional de la ciudad y el Cantábrico, desmantelando para ello el parapeto que protegía a los artilleros y construyendo un petril en su lugar.

Donde antiguamente existían cañones y obuses, hoy día se encuentran bancos con vistas a la ciudad y al mar, convirtiéndolo en uno de los rincones más agradables de Urgull.
