EL MONUMENTO DE LA CRUZ ROJA EN POLLOE. UNA TUMBA PARA LOS ÚLTIMOS DE CUBA.
El 12 de agosto de 1898, finalizaba la Guerra de Cuba entre España y los separatistas cubanos apoyados por Estados Unidos.
España perdía los últimos resquicios de su imperio, generando una profunda crisis social y política en el país.

Además, miles de soldados morirían a miles de kilómetros de su tierra, volviendo otros muchos heridos y derrotados a su lugar de origen.
LLEGADA DE LOS ÚLTIMOS SOLDADOS DE LA GUERRA DE CUBA A DONOSTIA
Donostia-San Sebastián acogió a 102 de estos soldados, quienes llegaron a la ciudad el 14 de septiembre después de una travesía en el vapor Satrustegui hasta Santander.

Los medios nacionales se hacían eco del acontecimiento mediante unas breves líneas, ya que en muchas otras ciudades se produjo la misma penosa procesión de heridos y mutilados.
¿Sabías que durante la Guerra de Independencia de Cuba se reforzaron las fortificaciones del monte Urgull y se creó la batería de Monpás?
SAN SEBASTIÁN 14 DE SEPTIEMBRE DE 1898
En tren especial han llegado hoy a esta capital, procedentes de Santander, 100 soldados de los llegados últimamente de Cuba.
Se les ha dispensado un cariñoso recibimiento. Los gobernadores militar y civil salieron a esperarles a la estación de Villabona.
En la estación había comisiones de la Cruz Roja y 40 soldados sin armas, que ayudaron a desembarcar a sus compañeros.
También acudieron al andén una compañía con banda de música del regimiento de Sicilia, secciones de camilleros y numerosísimo público.
El fondista de la estación, obsequió a los soldados con una comida.
El Correo. Año XIX número 6709
Entre los miembros de la alta sociedad donostiarra que esperaban a los soldados repatriados, se encontraban la presidenta de la Cruz Roja o la duquesa de Mandas, entre otras.

Algunos soldados fueron sanando sus heridas en los diferentes hospitales de la ciudad y volvieron a sus lugares de origen.
Mientras que otros acabarían falleciendo fruto de sus graves heridas.
UN MAUSOLEO PARA DIGNIFICAR A LOS ÚLTIMOS DE CUBA
La Cruz Roja impulsó la construcción de un mausoleo para acoger las cenizas de los fallecidos.
El monumento fue creado por el taller de Tomás Altuna, negándose a cobrar su trabajo, excepto el material utilizado.

En una placa, se recuerda a los 24 desdichados que acabaron muriéndose en la ciudad, mientas que dos palmeras rodean el mausoleo.

Como recuerdo de la isla donde dejaron sus mejores años en el inútil esfuerzo de sostener un antiguo imperio ya herido de muerte.
