Construcción Vacía: la escultura de Jorge Oteiza frente al Cantábrico
Frente al mar, en el Paseo Nuevo de Donostia-San Sebastián, se alza Construcción vacía, una de las obras más emblemáticas de Jorge Oteiza.
Esta escultura de acero corten, de seis metros de altura, parece dialogar con el viento, las olas y el horizonte.
Creada en 1957 y reconocida internacionalmente en la Bienal de São Paulo, la pieza refleja la búsqueda artística de Oteiza: dar protagonismo al vacío, al espacio y al silencio.
En el año 2001, la gran escultura fue adquirida por el Ayuntamiento, colocándose en su ubicación actual en octubre de 2002.

Sus formas sencillas invitan a mirar más allá de la materia y a detenerse unos instantes para contemplar el paisaje que la rodea.
¿Sabías que el nombre original de la obra de Oteiza es algo más largo? En realidad se títula «Construcción vacía con cuatro unidades negativo – positivo» aunque ha pasado a la eternidad como «Construcción Vacía».
Construcción Vacía, un encuentro entre arte, mar y silencio.
Al atardecer, cuando el Cantábrico se tiñe de tonos dorados, la escultura se convierte en un lugar perfecto para sentir la unión entre arte, naturaleza y emoción.
Más que una escultura, Construcción Vacía es una invitación a detenerse y contemplar.
Entre el rumor de las olas, el perfil del monte Urgull y la inmensidad del Cantábrico, la obra de Jorge Oteiza encuentra el escenario perfecto para expresar su esencia.
Un lugar donde arte y paisaje se funden en una experiencia única que forma parte del alma de Donostia-San Sebastián.
DATOS PRÁCTICOS
AUTOR: Jorge Oteiza Embil (Orio 1908 – Donostia 2003)
MATERIAL: Acero Corten
MEDIDAS: 6 metros de altura
AÑO DE CREACIÓN: 1957



