EL PUENTE DE LAS BRUJAS DE ANDOAIN. HISTORIA Y COMO LLEGAR
El Puente de las brujas de Andoain se encuentra en un encantador y encantado rincón del río Leitzaran.
Este monumento que en realidad se llama Puente de Unanibia, ha adquirido este mágico sobrenombre debido a las leyendas y creencias surgidas en torno a él.
Situado a pocos metros del
Centro de Interpretación del Leitzaran, se puede llegar a este hermoso paraje tras un corto paseo.
Lo que convierte a este rincón del Plazaola en una visita ideal para realizarla con los más txikis, que a buen seguro disfrutaran del entorno y sus leyendas.
DESCRIPCIÓN DEL PUENTE DE LAS BRUJAS
Este bucólico puente está compuesto por tres ojos y dos pilares con sendos tajamares y fue construido con mampostería.
Junto al Puente de las brujas, se pueden observar tres pilares sumergidos en el río.
Se trata de los pilares de Unanibia, cuya función resulta desconocida.
Si embargo lo más probable es que tuviesen alguna función relacionada con la presa y canal de la central de Lizarkola, que se encontraba algunos metros agua abajo.
HISTORIA DEL PUENTE DE UNANIBIA
El puente actual, data de la segunda mitad del siglo XIX aunque seguramente existiese otro con anterioridad.
Ya que el anterior puente resultó destruido durante la Primera Guerra Carlista, en la conocida como «Batalla de Andoain«.
Durante esta batalla, que aconteció el 14 de septiembre de 1736, se enfrentaron las tropas liberales a las tropas carlistas acantonadas en la orilla izquierda del río.
Como resultado de la contienda, numerosos caseríos e infraestructuras fueron incendiados o destruidos.
El primer puente fue construido sobre un antiguo vado, usado por los ganaderos para cruzar con sus vacas, tal como indica su propio nombre: unai (vaquero) + ibia (vado).
LA LEYENDA DEL PUENTE DE LAS BRUJAS
Aunque actualmente se conozca a este puente de Leitzaran como el de las brujas, en su origen la leyenda se situaba en otro punto de Andoain, en el puente de Azelain.
Y es que la leyenda del «Puente de las brujas» ocurría en el barrio de Soravilla.
Según esta, los vecinos encargaron a un cantero la construcción de un puente para cruzar el río Oria hasta su barrio.
Sin embargo, el cantero se vio incapaz de cumplir el encargo, por lo que se sentó junto a su obra inconclusa maldiciendo su suerte.
Sus quejas fueron escuchadas por las brujas de la zona, que le prometieron terminar el trabajo en una noche antes de que cantase el gallo, a cambio de que el cantero les entregase a su primogénito.
Cuando las brujas estaban a punto de terminar su trabajo, el cantero obligó cantar al gallo, por lo que las brujas huyeron maldiciéndole y dejando el puente inconcluso.
Así, el puente ejercía su función, aunque siempre quedó una piedra sin poder ser colocada.
Ya que aunque lo intentaron numerosos canteros siempre se caía.
El originario «Puente de las brujas» fue destruido cuando se construyó la N-1, aunque su leyenda perdura en este otro pequeño rincón del valle del Leitzaran.
Incluso hay quien asegura ver figuras de brujas petrificadas en las rocas junto al puente.
CONCLUSIÓN
Muy cerca de Donostia, se encuentra Andoain, un pueblo aferrado a su pasado industrial y sus viejas tradiciones.
Desde aquí, podremos descubrir el precioso valle de Leitzaran o subir a montes tan emblemáticos como el Adarra.





