LA IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN Y DEL MANZANO DE HONDARRIBIA. CUANDO LA BELLEZA SE SOBREPONE A LAS GUERRAS
Descubre la historia que guarda entre sus muros la iglesia parroquial de Hondarribia.
Sobre la colina en la que se asienta Hondarribia, sobresalen dos monumentos:
El castillo de Carlos V, soberbio y bravo, y la torre-campanario de la iglesia de Santa María de la Asunción y el Manzano, elegante y barroca.

BREVE HISTORIA DE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN Y EL MANZANO DE HONDARRIBIA
Sin embargo, a la actual iglesia le costó emerger entre la muralla de la villa vasca, ya que esta se encontraba en estado casi permanente de guerra, y las autoridades no querían ningún obstáculo en la importante plaza militar.
Incluso bloques que debían ser usados en la construcción del nuevo templo, se desviaron para reforzar la muralla.
Es por ello que la actual iglesia de Hondarribia empezó a construirse sobre otro templo más modesto en 1474, más no fue consagrada hasta 75 años después.

En el siglo XVII se le agregó la sacristía y no fue hasta el siguiente siglo que se levantó la actual torre.
DATOS BÁSICOS SOBRE LA IGLESIA DE HONDARRIBIA
ESTILO: Gótico decadente, con añadidos renacentistas y barrocos.
PLANTA: De cruz latina con tres naves.
TAMAÑO: 44 metros de largo x 28 metros de ancho en su interior.
Al templo, se accede principalmente por la calle Mayor, a través de un arco de medio punto, sobre el que descansa una hornacina con la patrona de la iglesia.
Sin embargo, el acceso más antiguo se encuentra en el lado norte, cuya portada con arcos conopiales merece ser admirada.
ARQUITECTURA DE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN Y DEL MANZANO DE HONDARRIBIA
Su interior se haya dividido en tres naves por ocho pilares cilíndricos, dando como resultado un templo espacioso y muy bello.

Llaman la atención los potentes contrafuertes de su parte posterior, así como el grosor de sus muros, ya que estos formaron parte del sistema defensivo.
Por su ábside transcurre un camino de ronda como si de un castillo medieval se tratase.

TORRE-CAMPANARIO
La majestuosa torre fue erigida en 1764, por el arquitecto Francisco de Ibero, quien entre otras muchas obras, finalizó la construcción de la basílica de Santa María del Coro de Donostia.
Alzándose sobre el lado oeste del templo, destacan sus adornos como los pináculos y la linterna coronada con una cruz.

Para su construcción, se aprovecharon los cimientos de una antigua casa-torre, por lo que está vez ganó la belleza sobre la guerra.
RETABLO MAYOR
La construcción de la nueva iglesia, exigía la colocación de un nuevo retablo en concordancia con la majestuosidad del templo.
Es por ello que se contrataron los servicios del Joanes de Iriarte, uno de los mejores escultores de la época y que trabajó en el retablo mayor de la iglesia de San Vicente de Donostia-San Sebastián.
Sin embargo, éste falleció pocos años después, por lo que el retablo fue finalizado por su hermano Lope de Iriarte, con la ayuda de otros escultores, entre los que destaca Jerónimo de Larrea.

Por desgracia, el retablo resultó destruido por el fuego en 1680, y se tuvo que esperar hasta 1819 para la construcción de uno nuevo.
Este nuevo retablo se construyó en estilo neoclásico, aprovechando las tallas y escenas que se pudieron salvar del incendio.
A principios del siglo XX se construyó un nuevo retablo en estilo neogótico, que contiene numerosas imágenes del primitivo, entre las que destacan las de Jerónimo de Larrea.
En su centro, se puede admirar la talla barroca que representa la Asunción de Nuestra Señora.
En los laterales de la iglesia, se pueden admirar otros bonitos retablos, convirtiendo el interior del templo en un museo sacro.
Retablo de la Virgen Dolorosa.
Realizado por Joseph de Mendinueta en 1731, en él se representa la Virgen sobre un Cristo yaciente.

Retablo de San José.
Del siglo XVIII, en la parte baja se representa a San José, y al la Virgen Inmaculada en la parte superior.

Retablo de San Antonio de Padua.
Retablo presidido por San Antonio de Padua sujetando al niño Jesús.

Retablo de la Virgen del Pilar
Construido por Francisco Antonio de Zalaetta en 1750. Aquí se representa la aparición de la Virgen del Pilar mientras que en la parte superior podemos ver al arcángel San Miguel en lucha contra el demonio.
CONCLUSIÓN
La parroquia de Santa María de la Asunción y del Manzano de Hondarribia es sin lugar a dudas, uno de los mayores tesoros que esconde esta preciosa villa vasca.

Reflejo de la turbulenta historia condicionada por su estratégica situación, vale la pena adentrarse en su interior para descubrir el arte que atesora.
